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El coleccionismo y la restauración en México, de luto

El coleccionismo y la restauración en México, de luto

01 de febrero de 2026 Un día que quedará plasmado en la memoria de todo coleccionista que buscaba calidad, excelencia y respeto por la historia automotriz: ha partido Julio Cuenca, referente indiscutible de la restauración de automóviles clásicos en México. Desde muy joven inició una destacada trayectoria en el arte de devolver la vida a piezas históricas del automovilismo. Fue en México la mano derecha de otro gran orgullo nacional, Don Arturo Keller, junto a quien aprendió, perfeccionó su oficio y obtuvo premios nacionales e internacionales, particularmente en la restauración de Mercedes-Benz clásicos. En múltiples conversaciones, Julio recordaba cómo Arturo Keller lo invitó en diversas ocasiones a mudarse a Petaluma, California, para continuar trabajando juntos; sin embargo, su amor por México y por su familia lo llevaron a permanecer en su tierra. Fue así como, junto a su esposa, fundó Cuenca Automotriz, iniciando una carrera marcada por la búsqueda constante de la excelencia. A lo largo de los años, consiguió innumerables reconocimientos, tanto para él como para muchos de sus clientes y amigos. Ganó prácticamente todo lo que podía ganarse en el ámbito de la restauración, además de forjar un prestigio incuestionable: todo automóvil terminado por Julio Cuenca era sinónimo de respeto, calidad y perfección. Tras su profunda especialización en Mercedes-Benz, se convirtió también en un extraordinario restaurador de marcas como Jaguar y Alfa Romeo. Entre sus favoritos —los que disfrutaba especialmente conducir— se encontraban los Austin-Healey, aunque trabajó prácticamente con todas las marcas que llegaban a su taller como proyecto. Julio Cuenca fue un referente de tenacidad, pasión y compromiso con el trabajo bien hecho. Golpeado fuertemente por la pandemia de COVID-19, supo levantarse con la misma fortaleza que lo caracterizó siempre. Se le veía diariamente en su taller desde tempranas horas, dirigiendo a su equipo de mecánicos y restauradores, al frente de Cuenca Automotriz hasta el último día de su vida, entregando todo de sí. Postulado a premios culturales de la FIVA, pionero del coleccionismo en México y restaurador de nivel mundial, hoy despedimos a un grande, a un ejemplo para generaciones y a un maestro irremplazable. La Federación Mexicana de Automóviles Antiguos y de Colección rinde este homenaje y acompaña con profundo pesar a su familia en esta dolorosa pérdida para toda la comunidad del automovilismo histórico. Descanse en paz, nuestro muy querido Julio Cuenca. Presidencia